Otros reportajes

Casarse en tiempos de crisis

Casarse en tiempos de crisis

Nadie está ajeno a las dificultades económicas que se viven en el mundo, las que también inquietan al rubro de los matrimonios. Por eso, quisimos averiguar qué medidas están tomando quienes ofrecen estos servicios para cubrir las alzas de precios.

Por Javiera Díaz de Valdés Ríos

 

En más de alguna ocasión, todos han bailado “el costo de la vida sube otra vez…”, ese contagioso ritmo de Juan Luis Guerra, que hoy, parece ser una realidad. Pero, ¿es significativamente más caro casarse hoy, o proporcionalmente es igual a años anteriores? Esta respuesta sólo la pueden dar los expertos, quienes están involucrados en la producción de una fiesta de grandes proporciones. “Definitivamente los matrimonios aumentaron sus costos. Los precios de los productos han subido entre un 20% y un 25% el 2008, especialmente las carnes, frutas y verduras”, señala la banquetera Carla Fischer. En tanto, Sofía Jottar, también dedicada a este rubro, concuerda con dichos porcentajes, aunque dice que alimentos más exclusivos como la carne de wagyu, la langosta y otros, han llegado a subir hasta un 35%. Por otra parte, explica que “los valores del servicio de banquetería van de acuerdo a la UF, por lo que evidentemente hoy es más caro casarse, pero en términos reales es proporcional al año pasado”.  

Pero no sólo los insumos para los banqueteros están sufriendo alzas, también el gas, el agua y la luz, lo que se traduce en mayores costos para los centros de eventos. Por esto, algunos lugares como el Club Hípico, cobran en UF. “Nosotros no hemos aumentado los precios, ya que tenemos un mecanismo en el que los valores se van ajustando solos”, afirma Pauline Olhaberry, ejecutiva de eventos del recinto.

Asimismo, otros proveedores de servicios para matrimonios también se están viendo afectados. Por ejemplo, la diseñadora floral Alma Fagre manifiesta que en su área se han notado las alzas, “sobre todo la del dólar que me afecta directamente, porque trabajo con muchas flores importadas. Pese a esto, estoy tratando de mantener los precios, asumiendo los costos”. Felipe Iturra, fotógrafo y vedeísta, es otro caso de lo anterior y comenta que como “los novios están cotizando más y muchas veces privilegian el precio antes que la calidad, en estos momentos no se pueden subir los valores”.

 

¿Quién asume los costos?

La inflación afecta a todos, pero alguien tiene que sobrellevar las alzas de precios. Si bien los proveedores no han subido sus valores, algunos cobran en UF, con lo que se hace un reajuste diario y se fija al ir pagando. Por esto, según la banquetera Carla Fischer, un matrimonio hoy cuesta entre $ 2.000 y $ 3.000 más por persona que hace 1 año atrás.

Sin embargo, la “crisis financiera que vive el país aún no se ve reflejada en este rubro, ya que como nosotros trabajamos con más o menos 12 meses de anticipación, en esos momentos nadie sabía lo que iba a pasar. Por lo mismo, no hay que preocuparse hasta el 2009, ahora, si el próximo año nos vemos afectados, tendremos que hacer ajustes y rebajas en la medida de lo posible, porque siempre existe un tope en los costos. Lo que sí nos ha repercutido es la alta inflación, que ha hecho subir los precios de los productos y, por lo tanto, el reajuste ha sido mayor”, enfatiza Ximena Swett, banquetera.

Pero no todos los proveedores traspasan las alzas a los novios. El fotógrafo Felipe Iturra dice que habrá que acomodarse de alguna forma a los matrimonios, para no perder clientes. “Como las fiestas ahora son más pequeñas, se sacan menos fotos, y así mantengo los precios, pero bajo mis costos”.

En tanto, Alma Fagre declara que “si empiezas a cobrar más, la gente se va a la competencia, por eso yo decidí ganar menos por el trabajo manual y seguir con los mismos valores”.  

Y a pesar de los mayores gastos que significa casarse hoy, Sofía Jottar es muy clara al decir que la calidad es lo principal y que hay que mantenerla. “Mis clientes son muy exigentes y un matrimonio no les demanda un gran esfuerzo económico ni endeudarse, por lo que piden variedad y elegancia, y saben que están comprando un producto caro. Cualquier cambio en el menú no va por un tema de costos, sino que por innovar y seguir las nuevas tendencias del mundo”.  

Asimismo, Carla Fischer y Ximena Swett tampoco están dispuestas a transar la calidad, ya que lo ven como parte esencial del negocio. No obstante, se acomodan más a los novios. La primera, que ofrece un servicio integral con cotillón, música y otros ítems, dice que ahora le ha tocado atender más novios que quieren ahorrar en eso y por ello sacan algunas cosas del paquete, como recuerdos, los carritos de helado o churrasquitos. En tanto, la segunda opta por dar más alternativas de comida. “Trato de ajustar los menús a cada pareja, es decir, de modificarlos un poco para que se acomoden a lo que buscan y no les salga tan caro”, señala Swett, quien agrega que en otras crisis también “hemos debido flexibilizarnos y dar facilidades a los novios”. Cada banquetera tiene sus formas y estrategias para captar clientes, pero todas concuerdan en la importancia de mantener la calidad y el nivel de sus servicios.

 

La demanda se mantiene

Que la bolsa de comercio caiga, el dólar se dispare y la UF no pare de subir, no parecen ser razones suficientes para que el número de matrimonios disminuya. Y es que “las personas se continúan casando y el flujo es el mismo de siempre, no hemos tenido menos eventos por efecto de la crisis”, afirma Pauline Olhaberry del Club Hípico. Y la misma suerte corren los banqueteros, quienes dicen que el mercado se ha mantenido a pesar de los traspiés de la economía. “No he notado disminuciones ni en cotizaciones ni en éxito de ventas, para mí todo sigue igual. Creo que el próximo año puede haber más cambios, dependiendo de lo que ocurra con el dólar y otras variables de la economía. Me atrevería a decir que puede haber un alza de un 10% en general en el valor de los productos, aunque yo intentaré ser más moderada y no subir más de un 5% ó 7% los precios”, declara Sofía Jottar.

Pero no todo el panorama se ve negro, la analista de inversiones Ángeles Gazmuri, explica que “crecer menos no es sinónimo de recesión y Chile se encuentra bien parado frente a la crisis global. Se espera que la demanda interna sea la más perjudicada, es decir, la gente gastará menos y, por ende, es probable que los matrimonios sean más sencillos. Dado esto, los banqueteros y otros proveedores, deberán flexibilizar sus precios y ofrecer nuevas propuestas que se adapten a las necesidades de los consumidores. Y a pesar de que la inflación este año se situará por sobre el 8% y el 2009 entre un 4,5% y un 5%, es difícil que el mercado suba los precios en la misma magnitud, ya que la demanda se reducirá, con lo cual aumentar demasiado los valores, podría llevar a que se pierdan negocios en momentos en que no abundarían de sobremanera”.

Así es la realidad que a cada cual le toca, como dicen Andrés (30) y Carolina (27), que se casan en diciembre. “Es cierto que todo está más caro, pero el matrimonio tienes que asumirlo y tratar de rebajar los precios negociando bien. La banquetería y el centro de eventos se pagan en UF, por lo que es importante fijarla al cerrar el contrato o en algún mes que sea de común acuerdo entre las partes”, comenta el ingeniero. Por su parte, Sofía Jottar aconseja hacer anticipos, porque “de esta forma se registra la UF con el valor del día que se está cancelando, la que probablemente será inferior que meses después. Incluso si alguien puede pagar todo el matrimonio antes es mejor”, señala.

Además, los novios deben preocuparse de hacer una buena selección de cada proveedor y de contrastar los precios de los diferentes servicios, para obtener óptimos resultados en cuanto a calidad y costos. También, es importante que tengan claro que si bien un matrimonio significa un gran desembolso económico, en muchos casos, esa inversión se recupera con los regalos de los invitados, que dejan la casa amoblada de los recién casados.   

Y a pesar de que el costo de vida ha sufrido un fuerte incremento en el último tiempo, los matrimonios continúan y los gastos que implican no parecen reducirse, al menos en la banquetería y el lugar de la fiesta. Aunque, según los expertos, aún no se ven los efectos de una crisis que los golpeará a todos. “Creo que la mejor forma de enfrentar la menor demanda, es siendo eficiente en costos, flexibles en las propuestas y nunca perder el foco principal de todo, que son los clientes”, enfatiza Ángeles Gazmuri.

 

Volver

Búsqueda


Links

Iniciar Sesión

Email:

Contraseña:


Denovios

¡Feliz cumpleaños Campari!

¡Feliz cumpleaños Campari!

Campari, la bebida roja creada en Italia por Gaspar Campari en 1860, está de aniversario y para festejar su historia y trayectoria por 150 años lanzará al mercado una edición limitada de botellas intervenidas por artistas consagrados y una galería de arte, entre otras novedades. Para conmemorar el 150º aniversario, Campari ...

Diseñado porMitocondriaMitocondria y Desarrollado porDendritasDendritas